La presidenta enviará el proyecto de ley para limitar el nepotismo a partir del próximo sexenio, pero algunos sectores de Morena adelantan que la dirigencia nacional podría implementarlo a partir de las próximas elecciones.
En el próximo período legislativo que iniciará en febrero el oficialismo avanzará con una ley para prohibir las reelecciones de los cargos públicos a partir de 2030. Es una de las promesas de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien también busca acabar con el nepotismo. A pesar de la unidad que existe en el interior del partido guinda, durante las últimas semanas creció el temor ante la posibilidad de que la dirigencia nacional busque impedir las reelecciones a partir de 2027 sin la necesidad de tener que esperar un sexenio.
La jefa de Estado confirmó en sus tradicionales mañaneras que en febrero enviará ambos proyectos de ley al Poder Legislativo. Hasta el momento no hay fechas confirmadas, pero se espera que se aprueben al tener en cuenta las mayorías con las que cuenta la 4T. Según explicó, ambas iniciativas entrarán en vigor a partir de 2030, es decir, en el 2027 las normas electorales se mantendrían como están porque son mandatos que ya han iniciado de acuerdo con la ley vigente.
Sin embargo, en el oficialismo existen las sospechas de que la dirigencia nacional pueda decidir de manera unilateral que en Morena no haya reelecciones a partir de 2027. “Podría ser una forma de ejemplo a la ciudadanía y al resto de los partidos”, le explicó una fuente guinda a esta redacción. Este escenario genera preocupación, especialmente en aquellas figuras que aspiran a un segundo mandato para llegar con un puesto de gobierno a los comicios del próximo sexenio.
El escenario no es menor para el oficialismo al tener en cuenta, por ejemplo, que en 2027 se renovarán más de la mitad de las gobernaturas y que varias de sus figuras intentarán alcanzar posiciones de poder en los próximos comicios para llegar con posibilidades a las renovaciones de 2030. El temor es que, si el partido prohíbe las reelecciones de manera interna sería difícil ir en contra de los preceptos del partido y más en momentos de renovación de afiliaciones y previas electorales.
Asimismo, existen dudas sobre esta iniciativa, a la que consideran como una posible “traba” a las carreras políticas de diversas figuras. Por ejemplo, el presidente del Senado y líder del PT, Gerardo Fernández Noroña, ya se manifestó en contra al asegurar que “es un error” al menos en la carrera legislativa. “Cuesta mucho formar un legislador en tres años y cuando ya tiene idea, se tiene que ir y no vuelve”, declaró. Por el momento, en la 4T no hay definiciones y se espera por los siguientes pasos, principalmente lo que suceda en el Poder Legislativo, lo que permitiría empezar a aclarar el escenario.
LPO











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